=¿MIEDO A VOLAR?
 
FANTASÍAS con parejas swinger para intercambio completo,solas y solos para tríos o gang bang
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Una cosa es el sexo sin compromiso (sabroso), otra cosa es el amor (esencial)… Pero lo mejor del mundo es el sexo con amor.

Desde que me ennovié con Diego mi vida dio un giro de 180 grados; en menos de un año mi vida romántica e íntima había cambiado positivamente como nunca imaginé…
Antes de hacer pareja con Diego nunca había podido encontrar a un chico que me hiciera feliz porque todos los novios que tuve fueron infieles, mentirosos, parranderos y egoístas. En cuanto al sexo… yo no había experimentado nada del otro mundo e, incluso, con mis anteriores novios era difícil que yo llegara al orgasmo y me acostumbré tanto a una vida sexual simplona que se me hacía normal que mi novio de turno me llevara a la cama y se satisficiera sin siquiera preguntarme cómo lo había pasado yo, entonces pensé que eso era lo normal y que el sexo era muy importante para los hombres mientras que carecía de importancia para algunas mujeres, especialmente para mí… Concluí que el sexo era sabroso pero no era tan especial como mucha gente decía.

Algunos de mis novios me pedían que les hiciera sexo oral y lo hacía rapidito para darles gusto porque me daba asco y lo evitaba; una que otra vez intenté sexo anal, pero ¡Naaahh! ¡Qué dolor tan HP! Entonces el anal no estuvo en mi menú de opciones… Solamente me gustaba el sexo vaginal y punto.
¿Masturbarme? ¡Sí! ¿Juguetes sexuales? Uf, eso era algo extremo para mi y ni pensar en usarlos en pareja ¡Qué vergüenza!

Al poco tiempo de estar ennoviada con Diego, gratamente descubrí que en cada encuentro sexual fácilmente yo lograba alcanzar el orgasmo... Y hasta ¡Varios! ¿Sexo anal? DIVINO y delicioso: Ahhh… El placer de ser clavada por el culo dependía de cómo si iniciaba el asunto… Pero mamar verga continuó sin agradarme durante un tiempo, mientras que jugar con vibradores y otros juguetes me resultó fantásticamente delicioso.

¿Por qué el cambio…?
Siendo absolutamente franca: No es que Diego sea un amante extraordinario… La clave del asunto estuvo en que Diego siempre tiene la palabra linda en la boca, siempre es muy atento, romántico, dedica bastante tiempo a las caricias previas y hablamos muuucho de sexo… Por fin pude entender el significado de eso que tanto se dice por ahí: “El sexo no está entre las piernas sino en el cerebro”.

Antes de estar con Diego, nunca imaginé que yo fuera capaz de compartir la cama con mi novio y más personas al mismo tiempo, jamás pensé en tener sexo con otra mujer y ¡Menos! Que me todo eso me llegara a gustar tanto… Hace dos años todo eso me escandalizaba y hasta lo cuestionaba, pero debo reconocer que esas ideas hacían parte de mis fantasías.

Desde que conocía Diego como amigo supe que a él le gustaba mucho el sexo grupal y me resultó fácil hacerle muchas preguntas al respecto, pero nunca me lo propuso ni hizo nada para “venderme” sus gustos, él esperó pacientemente… Con relativa frecuencia hablábamos del tema pero yo tenía muchos temores y preguntas que Diego logró absolver de tal manera que me fui familiarizando con la idea hasta que yo solita tomé la iniciativa de dar el paso, lo hicimos y ¡Me encantó!
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Actualmente nos escriben muchos hombres y nos preguntan cómo hacer para que sus mujeres se vuelvan swinger… Pienso que es necesario partir de una base: Creo que uno nace con cierta predisposición al gusto o al disgusto por la promiscuidad y ese gusto o disgusto se acentúa con la educación del hogar de cada cual y con el entorno en que uno desarrolle su vida fuera de casa.

Creo que hay personas que DEFINITIVAMENTE no están ni estarán dispuestas a hacer con agrado algo que se salga del típico sexo en pareja ni que logren disfrutarlo, mientras que sí hay personas que nacemos con la mente abierta y tenemos bastante posibilidades de aceptarlo y disfrutarlo.

Pero una cosa es nacer con la mente abierta y otra cosa es dar el paso para lanzarse a experimentar y que el experimento resulte bien… A mí me fue muy bien en esa primera vez (fue un trió HMH) pero el éxito del asunto no fue solamente gracias a que Diego organizó bien las cosas y escogió con mucho cuidado a la persona… Para la primera vez, que es definitiva, el otro conyugue o pareja juega un papel definitivo: No puede haber presión, es indispensable que exista amor, tener muuuucha confianza y que, de antemano, en la relación ya exista sexo super placentero… Es importante entender, pienso yo, que meter a otros en la cama NO es la PRINCIPAL fuente del placer sino una de tantas formas que existen para COMPLEMENTAR la relación de una pareja.

Hay parejas que no son felices con la vida sexual que llevan y creen que metiendo a otra gente en la cama se solucionará el problema y eso no arregla nada sino que puede agravar el lio.

Hay personas, principalmente los hombres, que creen de forma muy errada, que una mujer como yo está dispuesta a tener sexo con quién sea y que uno le arranca a hacerlo sin su pareja…
Puede ocurrir que una mujer solitaria sienta ganas de aventurar con desconocidos y puede que hasta esté dispuesta a participar en diferentes actividades de sexo grupal… Es que las personas solas también sienten “calentura” ¿No?

Pero las mujeres somos más emocionales que los hombres y una de las motivaciones más importantes que yo y que la mayoría de mujeres tenemos para el sexo ES EL AMOR…

Sí, así parezca paradójico que yo lo diga, mi mayor afrodisíaco es el amor y gran parte del placer que obtengo es compartiendo con mi hombre nuestras aventuras sexuales porque MI NOVIO Y YO, AMBOS estamos invitando a alguien a NUESTRA vida íntima y todo lo que se haga hace parte de nuestra relación.

Para el común de las personas es difícil entender que dos personas que se aman acepten y les guste que su pareja tenga sexo con otras personas porque eso va en contra de muchas de las reglas que impone nuestra sociedad…

Hoy por hoy no vale la pena sentarse a discutir que tan benéfico o perjudicial sea o que tan moral o inmoral es que una pareja realice intercambios de parejas y que comparta su cama con terceros puesto que es un asunto de gustos y hace parte de la intimidad personal y de la pareja y uno no tiene porque someter al criterio general lo que le gusta, lo que no le gusta, lo que hace o lo que deja de hacer en la cama y MENOS AÚN, cuando se vive en una sociedad que funciona en medio de la doble moral.

Creo que lo importante del asunto está en que no se haga nada ilegal y que todo lo que haga la pareja sea por gusto de ambos y en absoluto consenso… Un conceso basado en el amor, en la comunicación, en la confianza, en la generosidad, en la comprensión y en el respeto mutuo, entonces el miedo a volar será pequeño y todo lo que se haga será ganancia.
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